Cuidar la Flora Intestinal, Clave para la Salud

Mantener en equilibrio la flora intestinal es de vital importancia para conservar un buen estado de salud, ya que participa en las siguientes funciones:

  • Favorece una buena digestión, así como la absorción y síntesis de diversos nutrientes importantes para el organismo, entre ellos las vitaminas K y D.
  • Funciona como barrera a la entrada y desarrollo de otro tipo de bacterias que podrían generar infecciones.
  • Hace uso de la fibra presente en los alimentos que ingerimos para dar lugar a los ácidos grasos que utilizamos como fuente de energía, así como también para mantener un buen estado de los tejidos que forman los músculos, hígados y colon.
  • Los microorganismos que conforman la flora intestinal estimulan el buen funcionamiento del sistema inmunitario, manteniendo fuertes las defensas.

¿Cómo evoluciona? En el cuerpo humano conviven una gran variedad de microorganismos y en concreto en el intestino habitan más de 400 tipos de bacterias diferentes. A groso modo podríamos dividirlas en dos, aquellas que son beneficiosas y las que no. El conjunto formado por todas ellas constituyen lo que conocemos como flora intestinal.

Cuando el ser humano nace es estéril, pero al entrar en contacto con el ambiente, comienza el proceso de colonización por parte de los microorganismos. Las bacterias comienzan a situarse y multiplicarse de manera que, ya a los dos años de edad, la flora intestinal queda formada prácticamente al completo ejerciendo las importantes funciones mencionadas más arriba.

A partir de aquí, la flora intestinal podrá sufrir desequilibrios debido a distintos factores externos como el medio ambiente, los alimentos que consumimos o nuestro nivel emocional (estrés, ansiedad, etcétera), y ello afectará de forma más o menos grave a nuestro bienestar.

¿Cómo podemos mantener el equilibrio de la flora intestinal?

Recuperar el equilibrio en nuestra flora intestinal es posible. En esta misión nos pueden ayudar los probióticos. Estos son bacterias vivas y beneficiosas para la salud que promueven la repoblación de la flora intestinal, ganando terreno a las bacterias “malas” y fortaleciendo su equilibrio.

Los probióticos están indicados para la prevención y tratamiento de diversos trastornos que pueden aparecer en la salud, como los siguientes:

  • Daños en la flora intestinal ocasionados por tratamiento con antibióticos, ya que estos provocan la muerte de las bacterias, evitando asimismo su reproducción.
  • Alteraciones en la salud intestinal como diarreas, estreñimiento o aerofagias.
  • Defensas debilitadas.
  • Desequilibrios en la flora intestinal.
  • Intolerancias alimenticias.
  • Problemas en la piel, como eccemas.

Las bacterias probióticas se pueden catalogar en dos grandes grupos: los lactófilos y las bífido-bacterias. Dentro de estos grupos podremos encontrar diferentes cepas, cada una de ellas con un uso y eficacia específicos.

En el mercado existen diferentes productos basados en probióticos. Para poder aportar al organismo resultados reales, debemos elegir aquellos productos que garanticen el cumplimiento de las siguientes características:

  • Alta vida media de las bacterias. Las bacterias viables mueren a lo largo del tiempo al estar expuestas a su entorno, es necesario garantizar que están vivas antes de su ingesta.
  • Alta supervivencia. Los probióticos sufren un shock osmótico al ser ingeridos. Sólo aquellos productos que las protegen ante esta situación e igualmente frente al bajo ph del jugo gástrico pueden ser eficaces.
  • Alta actividad metabólica. Al llegar las bacterias al intestino delgado, necesitan conservar unas propiedades nutricionales adecuadas para que sean capaces de colonizar y multiplicarse de forma eficaz.

Para potenciar la eficacia de los probióticos lo recomendable es que estos productos contengan además prebióticos. Éstos son fibras alimentarias, no asimilables por el organismo, que sirven de alimento para los probióticos, lo que mejora sustancialmente la formación de las bacterias que constituyen la flora intestinal. Los más conocidos son los oligosacáridos (su variedad más eficaz son los fructooligosacáridos) y la inulina.

Precauciones a la hora de tomar probióticos

Cualquier bacteria, aunque no sea perjudicial para la salud, no es considerada automáticamente como probiótico. Para ser considerada como tal, sus beneficios deben de haber sido demostrados en seres humanos. No siempre esta información es fácil de encontrar en el envase de estos productos, pero sí se puede encontrar realizando una búsqueda de la materia prima utilizada por el fabricante. Además, dicho estudios deben certificar la seguridad del producto, para así evitar posibles efectos secundarios. No todos los productos ofrecen estas garantías, por lo que es aconsejable consultar con el médico o farmacéutico y pedir su opinión.

En caso de tomarlos durante un tratamiento con antibióticos, es necesario separar las tomas en el tiempo, al menos dos horas, para garantizar su eficacia.

Con el objetivo de garantizar la supervivencia de los probióticos a su llegada al intestino delgado, se recomienda tomarlos antes de las comidas junto con agua, favoreciendo de esta manera un ambiente totalmente beneficioso para ellas.

Mencionar por último que, en sus orígenes, los primeros productos con probioticos del mercado requerían su conservación en frio para garantizar su eficacia, pero existen ya ahora productos más innovadores, de reciente lanzamiento al mercado, que han solventado este problema y esto ya no es necesario.

Visita más consejos aquí:

Consejos y Nutrición Saludable en Google Play! https://play.google.com/store/apps/details?id=com.consejos.y.nutricion.saludable

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Muy completo. Gracias! Me encanta el tema. Importantísimo cuidar la flora intestinal. Genial usar probióticos de vez en cuando con seguimiento médico si necesario, y alternar para no tomar siempre los mismos. Y si se toma en forma de probiótico natural aún mejor. Genial tu artículo! Un saludo

    Me gusta

    1. Stella dice:

      Me alegro que te guste. La verdad es que es esencial cuidar nuestros bichitos internos, yo tuve disbiosis intestinal severa con bastantes intolerancias alimentarias que fui controlando gracias a alimentarme mejor. Y hay que tener cuidado con tomar Probióticos sin control, en exceso pueden ser perjudiciales. Yo suelo tomar una vez pasada la semana de tomar antibióticos (pero no a la vez para que el antibiótico actúe correctamente). Un Besito y por cierto, gracias por todos tus Me gusta 😊 😊 😊 😘

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s